actividadesanunciosanuncios propiosdivulgaciónpublicaciones

Resumen del evento Mesa Redonda Online organizado por BiciLanzarote sobre Movilidad Sostenible.

By 17 julio, 2020 No Comments

El futuro pasa por la bicicleta

El grupo de trabajo Bicilanzarote celebró el pasado 25 de junio una mesa redonda online que reunió a técnicos de Vitoria-Gasteiz, Madrid, Las Palmas y Lanzarote para abordar el potencial de la bicicleta como transformador urbano.

El evento “Jornadas de Movilidad y Bicis de Lanzarote”, BiciLanzarote, consistente en charlas, talleres, concursos y salidas urbanas en bicicleta, no ha podido llevarse a cabo este año por la Covid-19, pero sus organizadores, la consultora en movilidad Efecto Pedalea-BiciLanzarote, integrada en el estudio de Ingeniería Geocobet Ciudad y Territorio, han llevado a cabo un evento alternativo consistente en la producción audiovisual de una mesa redonda online de dos horas y media  de duración con ocho contertulios, en la que se presentó información y reflexiones sobre la oportunidad de apostar por la movilidad sostenible para mejorar el modelo de Lanzarote y sus núcleos urbanos. Se puede acceder a este contenido a través de este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=YKVfwzCkQRE&feature=youtu.be.

Moderados por Francisco Corredera, ingeniero técnico y coordinador del grupo de trabajo Efecto Pedalea-BiciLanzarote, y Rosa Betancort, bióloga, escritora y también miembro de este grupo, participaron: Jaime Novo, periodista de Onda Cero nombrado por un organismo internacional Alcalde de la Bicicleta de Madrid; Roberto González Argote, técnico del Centro de Estudios Ambientales (CEA) de Vitoria-Gasteiz, recientemente galardonada con el Global Green City Award; Miguel Morales, arquitecto adscrito al desarrollo de los carriles bici en Las Palmas de Gran Canaria; Alberto Lasso, urbanista y arquitecto; Alexis Rivera, biólogo y responsable en Lanzarote de WWF-Adena; y José Juan Romero, jefe de estudios del CEIP César Manrique Cabrera y periodista.

Francisco Corredera abrió el encuentro preguntando por las formas en que los gobiernos locales podrían aprovechar la oportunidad que presenta esta crisis para apostar por la movilidad sostenible y qué importancia deben tener los espacios públicos para mejorar la calidad de vida urbana. A lo largo de la charla hubo varias referencias a los argumentos presentados en mayo en un artículo publicado en el blog de Bicilanzarote, al que se puede acceder a través de este enlace: https://www.bicilanzarote.com/2020/05/28/una-oportunidad-para-mejorar-el-modelo-de-lanzarote-y-sus-nucleos-urbanos/

El alcalde de la bicicleta en Madrid, Jaime Novo, que desempeñará ese cargo durante dos años, con un equipo colaborador para desarrollar proyectos de promoción y activismo de ciclismo urbano, y del que tendrá que rendir cuentas a su término al organismo internacional que lo eligió, comenzó expresando que “muchos conductores se han dado cuenta que las calles no les pertenecen” e hizo mención al gran número de vías en todo el país que se cerraron al tráfico durante esta crisis del Covid-19, para convertirse en plazas y carriles bici provisionales, permitiendo una movilidad más segura que respetara la distancia social recomendada. 

Roberto González Argote destacó que Vitoria-Gasteiz, que en los años 50 pasó de 60.000 a 250.000 habitantes, diseñó un modelo de ciudad, con espacios públicos y un gran anillo verde de carriles bici, que ha respondido perfectamente a las exigencias de distanciamiento entre personas que ha planteado el coronavirus. El moderador Francisco Corredera puntualizó la situación creada en Arrecife con la apertura del confinamiento y la concentración masiva de personas en el Paseo Marítimo, por ser una de las pocas zonas atractivas para el paseo en la ciudad. Como ejemplo de transformación, González Argote repasó los hitos en la construcción de la única ciudad española que cuenta con el título de Capital Verde Europea. Y comenzó mencionando la labor del primer alcalde de la democracia en la ciudad, Miguel Ángel Cuerda, que desarrolló un urbanismo táctico, con la compra de gran cantidad de suelo para desarrollo de espacios públicos que permitieron, entre otros logros, el gran anillo verde que permite al peatón o al ciclista recorrer puntos de gran interés ecológico. Lo definió como el resultado de un liderazgo técnico que permitió el desarrollo de grandes obras de restauración ambiental conectadas por carriles bici. Otro hito tuvo lugar hace una década con la firma del Pacto Ciudadano por la Movilidad, que ha permitido la toma de decisiones arriesgadas, pero respaldadas por la ciudadanía. 

Miguel Morales, ingeniero integrado en el equipo técnico que desarrolla el plan de la ciudad de Las Palmas para ampliar su red de carriles bici, señaló que la capital grancanaria ha sido la última de las grandes ciudades españolas en apostar por la bicicleta, y se va imponiendo en un entorno donde la presión del lobby del automóvil es muy dura. Ya se han desarrollado 35 kilómetros de vías. Morales hizo mención al Plan Estratégico de la Bicicleta que aprobó el Gobierno de Canarias deprisa y corriendo en 2019, de un modo estéril, porque no se le dotó de financiación. Al hilo de este dato, Francisco Corredera mencionó que este documento se elaboró con encuestas realizadas en cada isla y que, en el caso de Lanzarote, se contó tan solo con la opinión de 12 personas, aspecto que destacó como ejemplo de lo poco que se trabajan las fases iniciales, informativas, de los planes de movilidad: si la toma de datos inicial no es potente, los diagnósticos y las soluciones propuestas serán débiles.

El arquitecto lanzaroteño Alberto Lasso, vinculado laboralmente a administraciones locales, comentó las dificultades de las instituciones insulares para afrontar grandes proyectos de infraestructuras, principalmente por la escasez de personal altamente cualificado en el desarrollo de infraestructuras, lo que obliga a los profesionales existentes a diversificar sus funciones reduciendo su operatividad en grandes proyectos. Otros aspectos mencionados por Lasso que lastran la agilidad de la isla en el desarrollo de grandes proyectos vienen derivados por el poco convencimiento político y social para gestionar la demanda de grandes proyectos a concretar a medio y largo plazo. 

El biólogo y responsable en la isla de WWF/Adena, Alexis Rivera, relató su experiencia como usuario de la bicicleta en Arrecife, detallando el sinfín de obstáculos que presenta la capital insular para transitar de forma sostenible por sus vías, incluyendo la inexistencia de aparcabicis suficientes. Los intervinientes locales manifestaron que Lanzarote ha vivido un `boom´de ciclistas deportivos y de paseo de fin de semana, pero el número de ciclistas urbanos en el día a día es mínimo por la escasa iniciativa de las instituciones locales, lo que supone una contradicción en un destino turístico que pretende diferenciarse con una marca de excelencia y sostenibilidad. 

El docente y periodista José Juan Romero aludió a la escasa presencia de la bicicleta en el entorno escolar y apuntó a iniciativas europeas como STARS para incrementar la movilidad sostenible en los alrededores de colegios e institutos. 

La bióloga y divulgadora lanzaroteña Rosa Betancort, aportó reflexiones sobre la conexión entre bienestar personal y bicicleta, salud física y mental, señalando que la movilidad sostenible contribuye a respirar un aire más limpio. Puso sobre la mesa el poco uso cotidiano que se hace de la bicicleta en Canarias en comparación con lugares de climatología adversa, como el norte de Europa, señalando que en 20 años los campus universitarios han sustituido a las personas por los coches. Otro de los numerosos temas que se trataron fueron los destinos turísticos para usuarios de la bicicleta, destacando Jaime Novo que “la bici es como la música, es universal, hay complicidad entre los que la usan, está fuera de los idiomas”. En la despedida del encuentro se expresó el deseo de desarrollar esta tertulia de forma presencial en la próxima edición de Bicilanzarote.

Fueron muchos los temas tratados, temas, todos ellos, complejos, para los que no hay soluciones mágicas, ni fáciles. Incluso las estrategias rápidas como el urbanismo táctico, que ya ha demostrado sobradamente su eficacia, requieren estar dentro de un plan de acción bien diseñado y armado, con dotación económica, consenso, fechas de actuación… De lo contrario, estaríamos expuestos a las consecuencias no calculadas de actuaciones aisladas que, aún pudiendo ser acertadas, no conducirán hacia objetivos prefijados.

Una de las reflexiones que deja esta mesa redonda promovida por BiciLanzarote, es que nuestras isla necesita un plan estratégico de la bicicleta que convierta sus núcleos urbanos en un territorio amable con la movilidad sostenible, peatonal y/o en bicicleta. Como destino turístico y deportivo, Lanzarote ya es un referente internacional, pero como destino para el cicloturismo vivimos en una contradicción existencial inaceptable. Nuestra movilidad urbana e interurbana no ha mirado a la bicicleta como aliada ni ha puesto a las personas en el centro de la planificación, por lo que las conexiones alternativas entre núcleos y nuestros entornos y calidad de vida urbanos son, salvando contadas excepciones, deficitarios.

Estamos excesivamente motorizados. El espacio público ocupado por los vehículos a motor es un despropósito que afea y hace intransitables y poco atractivos nuestros barrios y núcleos urbanos. El ruido ambiente, la contaminación del aire y los problemas del tráfico son ya importantes en algunas vías y franjas horarias. Nuestro paisaje urbano y rural presenta muchísimas contradicciones para una isla que es, entre otras cosas, Reserva de la Biosfera y Geoparque… Esto no es sólo un problema medioambiental, es también un problema de ocupación del espacio público y de una escasa existencia y planificación de redes ciclo peatonales que permitan y fomenten una movilidad urbana cotidiana dentro de los núcleos, y también entre ellos.

Insistimos en que bienvenidos los vehículos de combustibles alternativos, p. ej. los eléctricos, pues reducen una parte de la contaminación que generan los de combustibles derivados del petróleo. Pero debemos tener muy presente que los múltiples problemas derivados el uso excesivo del coche en las ciudades continuarán afectando a nuestra calidad de vida y a la imagen de nuestras urbes aunque éstos funcionen con aire comprimido. La contaminación psíquica y la falta de inclusión que sufren muchas personas y colectivos con problemas de movilidad, por no sentirse bien tratados ni satisfechos con sus entornos urbanos, también es una injusticia que se obvia con demasiada frecuencia y que, de nuevo, habla muy mal de nuestra sociedad. Las calles y el espacio público en general es percibido con desaliento e insatisfacción, y un síntoma es que l@s chinij@s no pueden disfrutar de ese espacio porque se muestra agresivo y peligroso. Existe un desapego con la ciudad sólo compensado porque, en general, sentimos cariño por los lugares que nos han visto crecer, pero no porque éstos realmente hayan evolucionado hacia espacios amables con la ciudadanía. De nuevo, las contradicciones existenciales: nos vendemos hacia el exterior como un destino de excelencia, pero internamente tenemos muchísimas carencias básicas no cubiertas, y la movilidad sostenible es una de ellas.

Arrecife, como otros núcleos urbanos de la isla, necesita desarrollar más lugares de esparcimiento dentro de la trama urbana, más lugares con sendas donde estar en contacto con la naturaleza, pasear, sentarse a leer…, que, a su vez, estén conectados entre sí y que conecten los barrios con el centro de la ciudad ¡No puede ser que las carencias de tu ciudad te fuercen a tener que coger el coche para llegar a esos lugares! Necesitamos núcleos urbanos más habitables, atractivos y humanos, que pongan en el centro a las personas y a su calidad de vida.

Necesitamos un plan a medio y largo plazo. Un plan que cuente con un buen respaldo de los agentes sociales, que cree ilusiones y sinergias socio-económicas distintas, que pueda funcionar con cierta independencia, de la mano de la política, pero que no sea esclava de los tiempos de ésta, con una dirección técnica clara y con recursos económicos propios. Necesitamos un “observatorio de la movilidad” a nivel insular, con un plan estratégico definido como herramienta marco de trabajo, y “oficinas de la movilidad a pie y en bici” en los ayuntamientos, que observen los problemas locales y los afronten de forma coordinada en base a ese plan estratégico marco.

Otra de las conclusiones es que necesitamos invertir en estudios de diagnóstico, conocer mejor las problemáticas de los barrios con detalle, y números, realizar encuestas para conocer lo que opinan los ciudadanos, realizar conteos que permitan dimensionar correctamente las carencias, comportamientos y demandas. Sin datos nos quedamos en el discurso, en las sensaciones, en los prejuicios e impresiones.

El ejemplo de Vitoria-Gasteiz debería servirnos de inspiración. Sus políticas en materia de movilidad sostenible, una apuesta decidida por dotarse de estructuras operativas, como el CEA, capaces de estudiar y analizar correctamente el territorio, de investigar para conocer realmente las necesidades y demandas de sus ciudadanos, crear herramientas y figuras de comunicación activas entre agentes sociales y la administración, contar con un presupuesto anual para desarrollar su hoja de ruta, no esclava de los tiempos de la política…, todo eso les ha permitido construir un plan de trabajo y una conciencia ciudadana en materia de sostenibilidad y compromiso social que es el mejor motor para lograr ciudades y territorios sanos, equilibrados, competitivos y resilientes.

Como señaló uno de los invitados, la bicicleta no debe ser un fin en sí mismo tanto como un medio para lograr mejores ciudades. Ir en bici presenta ventajas indiscutibles en materia de salud pública, medioambiente, economía, sostenibilidad…, pero en BiciLanzarote lo que más nos atrae de ella es que es un vehículo cotidiano simple y eficaz, que nos hace, potencialmente, mejores ciudadanos al propiciar mejores actitudes y estados de ánimo, y que, por ende, procura una nueva imagen de la ciudad y una nueva perspectiva para sus ciudadanos.

Un ciclista urbano es un peatón en bici. Se trata, simplemente, de que veamos como algo bueno, atractivo y normal, para nosotros y para la imagen de nuestras urbes, combinar esas dos formas de movilidad para movernos en la ciudad, dejando el uso del coche sólo para los desplazamientos más largo y/o con necesidades de carga que no podamos solventar de otro modo. La bici permite desplazarnos con una calma, libertad de movimientos y cercanía con el territorio que ningún otro vehículo permite, y, además, suma en nuestro mix de movilidad diario aportándonos salud y bienestar psíquico. Por eso en todo el mundo sigue creciendo imparable el número de usuari@s de todas las edades que se animan a probarla para reconquistar y redescubrir sus entornos urbanos, y también para viajar. Lanzarote y sus municipios deberían impregnarse de este sano movimiento, impulsando con decisión un cambio hacia una movilidad más sostenible y coherente con sus valores e imagen.

Leave a Reply